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Entrevista con Tim Parfitt

Entrevista con Tim Parfitt

Tim Parfitt: una visión peculiar de España

Entrevista: Laura Rodríguez

Ficha : MUCHO TORO, TIM PARFITT, EDITORIAL ALMUZARA, CÓRDOBA, 2008, 256 PÁGINAS

Tim Parfitt se considera un guiri pero sabe muy bien de lo que habla cuando retrata a la sociedad madrileña de finales de los 80 en su divertido libro Mucho Toro. No se trata del típico inglés de vacaciones o en busca de la vida romántica de sol y tradiciones folclóricas en España. Llegó hace más de veinte años a Madrid para establecer la revista Vogue España y hoy sigue en Barcelona, como director de una editorial y grabando su primera película, Barcelona Connection.

Pero no siempre estuvo tan bien adaptado. A su llegada Tim Parfitt tuvo que aprender las extrañas costumbres del país y habituarse a lo que parecían intentos de acabar con su vida a base de almuerzos de tres horas de criadillas, croquetas y chorizo. Y entre tapita y tapita descubrió Madrid, una ciudad que quería ser moderna y recuperar el tiempo perdido en los años de Franco a la vez que conservaba costumbres propias que la convertían en un lugar peculiar.

Llegó a España buscando sol, sangría y buganvillas y se encontró con Madrid. ¿Se llevó una sorpresa?

Sí, mi sorpresa fue muy grande, y de ahí surgió la idea del libro. Para el guiri España es una Gran Fiesta: sol, sangría, playa, flamenco y toros. La gente viene a España a divertirse, de vacaciones. Por supuesto, encontré parte de esto en Madrid pero nada parecido a la playa; y yo no estaba de vacaciones. Parece presuntuoso e ignorante decir esto pero descubrí que los españoles trabajaban también. Así que me propuse escribir un libro que no tratara sobre lo típico: la vida en el campo, la renovación de la finca y el cortijo, la vida entre limones o bajo el sol de la Provenza o la Tuscania. Quería escribir sobre el día a día de Madrid.

Usted ha dicho que Madrid es la “España auténtica”. ¿Qué le pareció tan genuino?

Madrid me parece muy latina. Si, la España REAL. Los españoles lo han hecho muy bien: quizá han dejado la costa al turismo pero el interior de España, que es una delicia, lo han reservado para sí mismos. Supongo que de ahí viene mi impresión de “autenticidad”. No encontré muchos guiris en el Madrid de 1988. Me sentí rodeado de españoles de verdad. Gente fantástica. Y me enamoré de Madrid casi de forma inmediata.

En su libro, Mucho Toro, habla de los problemas que le causaron las comidas pantagruélicas de la capital española ¿Cómo se acostumbra uno a los almuerzos de tres platos, vino, café y copa hasta las 5 de la tarde?

En Londres solía comer a las doce y media - casi siempre un sándwich en mi mesa de trabajo- y mi primer día en Madrid me llevaron a almorzar a las dos y media de la tarde. Estaba hambriento, así que me comí lo primero que me pusieron delante: ¡una tapa de criadillas! Nadie me había avisado de que las comidas se hacían tan tarde. Por lo que, las primeras semanas, solía cenar dos veces. Primero, yo sólo en el aparta-hotel, como a las siete y media u ocho, y luego con amigos sobre las diez y media. Pensaba que quedábamos para tomar una copa –la última de la noche- hasta que me di cuenta de que me invitaban a cenar. No me atrevía a decirles que ya había comido y cenaba otra vez.

Su retrato del Madrid yuppi y liberado de finales de los 80 es muy divertido y tiene observaciones muy ingeniosas. ¿Puede describirnos como era un pijo español de entonces?

Dediqué todo un capítulo de mi libro a esta “especie” por lo que es difícil hacer un resumen. Pero mi mejor manera de describirlos es comparándolos con los Sloane Ranger de Londres [Sloane Square es una de las zonas más caras y conservadoras de Londres donde viven muchas familias aristocráticas o de la alta burguesía]. En 1983 participé en el libro Official Sloane Ranger Handbook (el manual oficial de los Sloane Ranger) así que puedo identificar con facilidad a un pijo. Creo que los pijos son Sloanes frustados. En realidad lo que les hubiera gustado es formar parte de la aristocracia británica.

María Teresa, la secretaria de Vogue España, le enseñaba la pronunciación del español a base de trabalenguas. ¿Nos puede recomendar alguno para practicar nuestra pronunciación del inglés?

Algunos son casi traducciones literales de lo que me hacían recitar en español. Por ejemplo, la versión inglesa del “Pepe Peña pica...” sería algo así:

Peter Piper picked a peck of pickled peppers.
A peck of pickled peppers Peter Piper picked.
If Peter Piper picked a peck of pickled peppers,
Where's the peck of pickled peppers Peter Piper picked?

Después de un breve periodo en el Reino Unido volvió a España, aunque esta vez para vivir en Barcelona. ¿Qué diferencias ha encontrado con Madrid?

Hay muchas diferencias entre Barcelona y Madrid. Buenas y malas. Me parece que Madrid y los madrileños son más latinos que los catalanes (algo que probablemente no sorprende a nadie) pero no me quiero meter en política. Los guiris siempre parecen pensar en Barcelona como “más europea” aunque no estoy seguro de que esto sea verdad. Es más una cuestión de geografía y del hecho de que Barcelona es un puerto que mira más hacia el exterior, quizá hacia el resto de Europa. Si Madrid fuera un puerto, los madrileños serían diferentes.

Pero, claro, en España siempre se hacen esas comparaciones...

La gente siempre me pregunta si prefiero vivir en Madrid o Barcelona. Tengo mucha suerte de poder visitar Madrid a menudo y, de ese modo, disfrutar de las dos ciudades. Creo que depende del momento de tu vida. Como soltero-en-la-ciudad, Madrid para mí fue el paraíso. Ahora que tengo una familia, me encanta que mis niños puedan nadar y hacer surf en el mar los fines de semana. Creo que Barcelona y sus alrededores ofrecen un lugar fantástico para vivir con la familia –al menos mejor que el centro de Madrid-.

¿Siente nostalgia cuando vuelve a Londres o la campiña inglesa?

Lo que más echo de menos es el sentido del humor. Cuando regreso al Reino Unido, me rio tanto con mis amigos que, literalmente, me duele el estómago. Entonces me pregunto qué me pasa, y me doy cuenta de que en España me rio menos. Eso no quiere decir que los españoles no tengan sentido del humor. Pero la barrea del lenguaje está siempre presente. Puedes dominar una lengua pero entender y apreciar un chiste es otro asunto…

Aunque a usted le ha ido muy bien. ¿Qué tiene que hacer uno para triunfar en un país extranjero?

Integrarte lo máximo posible, aunque manteniendo el sentido del humor y del absurdo. Adoro España. Me encanta vivir aquí. Pero nunca seré 100% español. Soy un invitado y tengo que equilibrar mi perspectiva de todo.

¿De verdad sigue considerándose un guiri en España?

¡Sin duda! Si escucharais mi acento me daríais la razón.

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